Barómetro

El ecosistema de tecnología de la información y la comunicación ocupa a 166.000 personas en Catalunya, el doble que hace una década

Al calor de la inteligencia artificial, el sector catalán de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) crece con fuerza, tanto en ingresos como en el número de empresas que se crean y de puestos de trabajo. En el primer trimestre del año, el ecosistema ocupaba a 166.000 profesionales en Catalunya, el doble que hace una década. Sin embargo, el sector pone de manifiesto la falta de talento especializado que sufre, sobre todo de perfiles vinculados a la inteligencia artificial.

Muestra de ello es que, durante el cuarto trimestre del año pasado, quedaron cerca de 1.700 vacantes sin cubrir. “No solo necesitamos talento que venga del mundo universitario, sino también de otros sectores, pero sí que es cierto que siempre hay más demanda de estudios TIC que oferta de títulos universitarios”, ha explicado el presidente del Cercle Tecnològic, Joan Ramon Barrera, durante la presentación del Barómetro del sector tecnológico en Catalunya 2026, elaborado con el apoyo de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona. Un ejemplo de ello es que las plazas ofertadas este año (2.719) son un 23% inferiores al número de solicitudes de alumnos para ocuparlas.

Preguntado por los informes que apuntan a que la IA está reduciendo de manera sustancial las ofertas de empleo para los jóvenes en el sector de las tecnologías de la información, Barrera reconoce que, por ahora, no hay evidencias que indiquen si las vacantes sin cubrir corresponden a este tipo de perfiles. Otro dato a tener en cuenta es que los puestos sin cubrir se han reducido un 7% en un año, lo que ha atribuido a iniciativas como la del Pacto Nacional para el Talento Digital, que tiene el objetivo de doblar el número de trabajadores digitales de cara a 2030.

En relación con el conjunto de personas ocupadas, los profesionales de las TIC representan el 3,76 % del total. Además, su productividad es superior a la media: generan 85.200 euros anuales por trabajador, frente a los 66.500 euros de un empleado promedio. La brecha de género, no obstante, es una de las asignaturas pendientes del sector, puesto que las mujeres solo ocupan el 22% de los puestos para especialistas TIC y menos del 20% de los cargos directivos.

Por otro lado, del barómetro se desprende que la inteligencia artificial se consolida como eje vertebrador de la estrategia empresarial catalana, ya que está generando ingresos en el 56% de las 17.385 empresas que conforman el sector, por delante del big data y de las soluciones de ciberseguridad. La previsión de la inmensa mayoría de las compañías (76%) es que la IA será la tecnología con mayor impacto en el negocio en los próximos años, lo que explica el esfuerzo inversor que están realizando en este ámbito. De hecho, casi seis de cada diez empresas ya han invertido en inteligencia artificial y un 29% tiene intención de hacerlo durante el 2026.

Las empresas descartan que la IA provoque una sustitución masiva de puestos de trabajo

Otra de las conclusiones del informe es que la IA no está provocando una supresión masiva de empleos. Al menos así lo afirma el 56% de las más de mil organizaciones encuestadas. No obstante, reconocen que sí está transformando los puestos de trabajo. El 16% asegura que está aumentando la necesidad de profesionales y solo un 5% considera que está reduciendo plantillas. En cuanto a los principales usos de la IA, destacan la automatización de procesos internos, el análisis de datos y la innovación y desarrollo de productos.

En todo caso, el sector está cosechando cifras récord en volumen de negocio, con una facturación que alcanzó los 30.601 millones en el 2025, un 13% más respecto al año anterior. La cifra equivale al 9,1% del producto interior bruto (PIB) catalán, seis décimas porcentuales más que en el 2024. En términos de valor añadido bruto (VAB), la tasa anual de crecimiento se sitúa de media en el 7% en la última década, porcentaje que triplica la evolución del conjunto de la economía catalana.

En términos reales, el valor añadido bruto ha pasado de 5.624 millones en 2015 a una previsión que se sitúa por encima de los 11.000 millones en 2025. Una tendencia impulsada, según las empresas encuestadas, por la innovación tecnológica, los cambios en la demanda y la incorporación de nuevo talento. Como consecuencia de este dinamismo, el peso relativo del sector dentro de la estructura productiva ha augmentado hasta el 4,2%.

Sin embargo, el impacto del sector va más allá. El barómetro estima que el año pasado generó cerca de 4.000 millones adicionales de valor añadido bruto indirecto y más de 67.000 puestos de trabajo. En este sentido, la secretaria de Políticas Digitales, Maria Galindo, ha resaltado que “por cada 100 euros generados en el sector tecnológico se generan 70 adicionales en el resto de sectores económicos; y por cada 100 puestos de trabajo, 78 adicionales. Por tanto, es un sector que tracciona la riqueza de otros sectores económicos para que sean más competitivos”, ha comentado.