PIB

Es una décima más que en el periodo anterior

Las señales apuntaban a que la economía estaba acelerando en el segundo trimestre y los datos lo han confirmado. El PIB creció un 0,7% en el periodo, una décima por encima del aumento de los tres primeros meses del año. Un dato positivo que apuntala las previsiones macro del Gobierno, que ha fijado el crecimiento este año en el 2,6%. Con el dato de hoy, el crecimiento acumulado para el conjunto del año ya es del 2,2%, es decir, aunque la economía no creciera en el segundo semestre; por lo tanto, la previsión va camino de cumplirse.

El consumo de los hogares es uno de los impulsores del crecimiento durante este periodo, con un avance del 0,7%, ligeramente por encima del registrado en el primer trimestre del año. Un crecimiento en contra de las expectativas de los economistas, que pronosticaban que iba a frenarse. No ha sido el caso. Aquí juegan un papel determinante los buenos datos del mercado laboral, con una reducción del paro por debajo del 10% según la EPA publicada ayer, lo que permite estimular este consumo. Por otro lado, el gasto de las administraciones públicas se queda en un aumento del 0,3%, la mitad del registrado en el periodo anterior.

Otro elemento que ha empujado el PIB es la inversión, que se mantiene en el 0,4%, el mismo nivel que en el primer trimestre, aunque, aquí también, lejos de los datos de periodos precedentes. En este terreno fueron muy destacados los crecimientos de más de dos puntos de la última mitad del año pasado.

Al crecimiento ha ayudado la aportación del sector exterior, con un aumento de las exportaciones, tanto gracias al turismo como a los bienes. En el turismo, aprovechando el efecto refugio de la economía española en tiempos de guerra en Irán, y en bienes por un posible adelanto de los pedidos para anticipar posibles interrupciones futuras del suministro, según apunta María Jesús Fernández, analista sénior de Funcas.

Por sectores económicos, destaca la recuperación de la construcción, que tuvo un bache considerable en el primer trimestre negativo, con crecimiento negativo, y que en cambio ahora remonta y crece un 0,6%, lejos todavía, sin embargo, de las tasas de crecimiento de prácticamente todo el año pasado. Tal como apuntamos en su momento, el freno de la construcción en el primer trimestre se pudo deber al mal tiempo que forzó la paralización de algunas obras. Mientras, la industria crece un punto, lo que supone más que duplicar el aumento del periodo precedente.

De esta manera, la economía española se muestra resiliente y encadena 24 trimestres con tasas intertrimestrales positivas.

Economía resiliente a pesar de las tensiones geoestratégicas y de la guerra de Irán, que provocan una gran incertidumbre, pero por el momento, sin efectos muy perjudiciales para el crecimiento español. Y con estos datos también se confirma que España sigue con un crecimiento muy por encima del que mantienen las principales economías europeas.

Desde el Ministerio de Economía señalan que “España sostiene el pulso de crecimiento y sigue liderando a las grandes economías de la zona del euro, según las últimas previsiones de los principales organismos internacionales, en un contexto todavía marcado por el impacto de la guerra en Irán”